Los cementerios, con historias silenciosas, base para buscar desaparecidos
La investigación y trabajo en terreno es fundamental para encontrar a personas desaparecidas en el conflicto armado.
La Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD) es una entidad del Estado creada a partir del Acuerdo de Paz con las FARC en el año 2016.
Esta entidad hace parte del Sistema Integral para la Paz junto con la Comisión de la Verdad y la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).
La UBPD no juzga penalmente a los responsables de las desapariciones. Su razón de ser es de carácter humanitario y extrajudicial buscando conocer el paradero de las víctimas en el marco del conflicto armado, entre 1980 y 2016, y reencontrarlos con sus familiares o entregar dignamente sus restos.
Precisamente, esta semana la entidad inició una labor humanitaria para exhumar 7 cuerpos sepultados en el cementerio de Luruaco, donde se presume podrían corresponder a víctimas desaparecidas en la zona.

Pero para poder llegar hasta ese punto de exhumar cuerpos sin identificar debe haber previamente una investigación detallada para poder establecer si van por el camino correcto para hallar a las víctimas.
Es una labor que no es fácil, pero que día a día los integrantes de esta entidad se van a los pueblos a averiguar qué sucedió con el ser querido de una familia que llegó a denunciar que nunca se supo noticias de él.
La investigación exhaustiva
Liliana Rudiño, investigadora humanitaria de la UBPD, contó a Zona Cero que realizar una investigación se enmarca en un plan regional y no se limita las fronteras de los departamentos.
En el caso de Luruaco, hace parte de una extensión regional que une a los departamentos del Atlántico y Bolívar, donde converge zona del Canal del Dique, zona norte de Bolívar y 18 municipios.
“La dinámica de la desaparición nos lleva a nosotros a entender el territorio, que no siempre se entiende como los límites geográficos o los límites departamentales que conocemos. Por eso en este plan tenemos municipios que convergen en los dos departamentos. Y eso también nos habla”, dijo Liliana.
Detalló que el municipio de Luruaco se encuentra en el corredor de la vía La Cordialidad y une a dos ciudades principales como Cartagena y Barranquilla.
“Lo que ya hemos conocido y se ha documentado es que es un corredor que fue utilizado por los grupos armados de la ley históricamente para temas, de todo lo que es la economía que ellos han realizado, y en ese ejercicio también de la desaparición”, aseguró Liliana.

Con ese corredor vial, los grupos al margen de la ley incluso trasladaban personas desde Barranquilla o Cartagena a los diferentes municipios que convergen en la zona y eran asesinadas en zona rural.
Como esas personas no eran conocidas en el pueblo o sitios cercanos, cuando eran asesinadas nadie los identificaba, por lo que en ese momento las autoridades respectivas (Policía, Fiscalía) realizaba la inspección del cuerpo y al no haber nadie que los reclamaba terminaban en una bóveda de los cementerios sin identidad
Allí es donde inicia el trabajo de Liliana, ir a los cementerios a indagar por cuerpos sin identificar, conocer el acta de las autoridades para establecer cuándo fue encontrado el cadáver, donde lo hallaron y por qué causa se originó su muerte.
Al saber datos relacionados hallados en una zona enmontada, impactado a bala o arma blanca, sin identificar y tener certeza de la fecha de su muerte hay fuertes indicios que ese cuerpo sea de una persona víctima de desaparición forzada en el marco del conflicto armado.
“En cualquier cementerio que nosotros podamos llegar, donde se ha desarrollado el conflicto armado colombiano, vamos a encontrar que pueden haber cuerpos en esa condición. Entonces empezamos a hacer un trabajo de documentación, buscando fuentes de información con personas que han trabajado durante mucho tiempo en estos lugares que nos dicen que llegaron esos cuerpos, en qué año llegaron”, explicó la investigadora Liliana.
Precisó que en el trabajo de campo que han realizado en Luruaco han conocido historias de personas que eran halladas muertas en la zona alta (colinas o cerros) con impactos de bala ó de hombres que eran sacados de sus viviendas y nunca más regresaban.
“Desde el año pasado se ha venido visitando, junto con el sepulturero, con las personas que tienen muchos años aquí, que nos han contado una historia de lo que pasaba en este corredor y en el municipio y de los cuerpos que posiblemente llegaron aquí, enfrentamientos que hubo en la parte alta y los traen acá, o cuerpos que dejaban tirados en zonas rurales con proyectiles de arma de fuego o personas que se llevaban”, contó la investigadora humanitaria.
Una vez realizada la investigación, es cuando se procede con otros expertos como antropólogos y demás expertos en la materia para intervenir y exhumar esos cuerpos para iniciar el proceso de identificación.
Los restos humanos, a veces muchos de ellos ya en huesos, se le toma una muestra de ADN y lo envían Medicina Legal ó los laboratorios con que cuenta la UBPD para cruzarlos con el banco de genética que tiene o de familiares que han denunciado desaparición de un ser querido y allí es que logra determinarse o encontrarse a esa persona que años atrás desapareció, pero que desafortunadamente fue asesinado y dejado abandonado en la maleza.

Cifras de desaparecidos en el Caribe
Carmelis Arrieta, directora regional norte de la UBPD, aseguró que en el marco del conflicto armado solo en la Región Caribe hay “un universo de 19.661 personas dadas por desaparecidas, siendo el departamento de Cesar el que más universo tenemos, con más de 4.600 personas”.
En el caso puntual del Atlántico, precisó que hay un reporte de 1.300 personas desaparecidas y en Barranquilla existen alrededor de 700.
“La particularidad de las ciudades es el subregistro, que es lo que estamos intentando superar. Las dinámicas urbanas de la desaparición son un poco más complejas por la multiplicidad de actores que se pueden presentar en un territorio como una ciudad como la de Barranquilla”, puntualizó Arrieta.
En el caso de Luruaco, la entidad tiene la cifra de 11 personas desaparecidas en el marco del conflicto armado.
